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Cuando trabajes con masa, cubre tus manos con aceite de oliva para evitar que se pegue
Para esas veces en las que pones demasiado ajo en tus comidas hay una solución. Agrega hojuelas de perejil en un recipiente para hacer té y sumérgelo en el cocido o la sopa hasta que hayan absorbido el exceso de ajo.
Para que tus saleros vuelvan a tener esa apariencia de nuevos, lávalos bien con agua caliente y un poco de vinagre, luego escúrrelos y sécalos con una secadora para cabello. Verás lo brillante que quedan.
Para consumir menos sal puedes empezar a condimentar tus alimentos con hierbas y sazonadores que tengan bajo contenido de sal. Puedes seguir usándola pero equilibradamente.
El queso del gratinado se puede sustituir total o parcialmente por pan rallado. Es una buena opción, pues no contiene grasa. Además, espolvoreado por los bordes, sirve para hacer el gratinado más uniforme.
Si acostumbras guardar los huevos en el refrigerador y vas a hacer un huevo frito, recuerda sacarlo algunos minutos antes hasta que esté a temperatura ambiente, con el fin de que la temperatura fría del huevo no contrarreste con lo caliente del aceite.
Para evitar que los pepinos se amarguen te recomendamos pelarlos perfectamente y sumergirlos alrededor de 4 minutos en agua helada.
Para saber si la pasta está al dente, saca una de la olla y lánzala contra la pared. Si se queda pegada está lista.
Para evitar que la cáscara del huevo se agriete al momento de echarlos a hervir, añade al agua hirviendo una cucharada sopera de sal.
Para dar la vuelta a las albóndigas, buñuelos o croquetas, o para echar aceite sobre un huevo frito, utiliza una cucharilla de mango largo (las de menear vasos altos). Será cómodo y no te quemarás.
No cortes con cuchillo la lechuga, ni otras verduras de hoja, pues se oxida y oscurece. Rómpela con las manos.
Las sartenes y cazuelas antiadherentes evitan que se pegue y estropee un plato fácilmente. Además, disminuyen la cantidad necesaria de aceite para cocinar algunos platos.
Para limpiar recipientes que tengan restos de aceite, usa café molido del filtro de tu cafetera. Pásalo con una esponja húmeda por toda la superficie, enjuaga y listo.
Después de cortar algunas frutas comienzan a oscurecerse, para evitarlo, colócalas en agua fría con jugo de limón por lo menos 20 min.
Para poder guardar los alimentos caldosos en el refrigerador sin tener que esperar a que se enfríen, tan sólo añade un cubito de hielo.
Para que las papas fritas queden crujientes, córtalas en tiras, ponles sal y congélelas. Échalas en el aceite caliente sin descongelar.
Si quieres limpiar un recipiente con aceite, no tires los asientos del café, úsalos para limpiarlo.
Los termómetros que se pinchan en la carne son ideales para cocinar al horno. Así, las piezas grandes no quedan crudas pero sí jugosas.
La mejor manera de almacenar el apio fresco es envolverlo en papel de aluminio y ponerlo en el refrigerador. Así se mantendrá durante semanas.
Cuando dos vasos están unidos y quieres separarlos sin romperlos ruédalos sobre una superficie lisa y se separarán rápidamente sin romperse.
Para evitar que tu comida quede demasiado salada cuando “se te pasa la mano”, échale a tu comida una papa cruda en trozos. Cuando tu comida esté lista, retíralas ya que han absorbido gran parte de la sal.
Para evitar que tus ojos lloren al picar la cebolla, refrigéralas antes, corta la raíz de la cebolla, pélala en agua fría, enjuaga tus manos constantemente con agua fría mientras la picas, mantén la boca cerrada al picarla.
El microondas debe mantenerse en perfecto estado: las juntas limpias, así como su interior. Puedes limpiar con el vapor de agua hervida su interior, evitando el uso de detergentes agresivos.
Para congelar los alimentos es importante sacarles la mayor cantidad posible de aire. Para conseguirlo podemos meter nuestros alimentos a una, bolsa cerrarla, y dejar un espacio pequeño para un popote. Con el popote sacar el aire y terminar de cerrar la bolsa.
Para lograr que se vayan los malos olores de tu refrigerador y evitar que se le forme moho sólo tienes que hacer una mezcla de agua con bicarbonato y tallarlo muy bien.
Para mantener fresca por más tiempo una cebolla, unta con mantequilla la parte donde hiciste el corte antes de refrigerarla.
Para evitar que el aceite brinque cuando freímos un huevo, esparce uniformemente un poco de sal por toda la sartén.
Aproveche el perejil rociándolo picado en los bordes del plato como decoración. Es sencillo y da un toque especial.
Para un pollo bien doradito, de color uniforme y jugoso, añade media cucharadita de azúcar al sartén donde lo vayas a cocinar.
Conserva los frijoles de la mejor forma guardándolos en recipiente herméticos. No obstante te recomendamos cocinarlos a las pocas semanas de haberlos comprado pues a medida que pasa el tiempo tardarán más en cocerse.
Coloca dientes de ajo en el microondas durante 15 segundos y la piel se caerá de inmediato
A la hora de comprar el pavo, asegúrate de que su carne sea blanca no azulada y su piel no debe estar húmeda.
Para mantener las superficies antiadherentes en buen estado, úntalas con aceite después de cada lavado (sobre todo si utilizas un lavavajillas). Si necesitas apilarlas, sepáralas con una cartulina.
La manera de saber si los champiñones están frescos, además de que deben ser lo más blancos y brillantes posible, es verificar que la cabeza esté firmemente sujeta al tallo.
Si lo compras congelado, lo primero que debes comprobar es que esté bien envuelto y cerrado y que su carne tenga un color agradable y que no esté para nada descolorida.
Para remover la comida pegada en tus ollas o sartenes, solo tienes que espolvorearle un poco de bicarbonato, agregar unas tazas de agua y ponerlas a hervir a fuego lento un rato. Luego déjalas remojar un par de horas y listo.
La mayor parte de la grasa del pollo se encuentra bajo la piel y con la cocción, la grasa penetra en el interior. Por ello, si eliminamos la piel para cocinarlo, evitaremos la mayor parte de su grasa saturada y colesterol.
Una manera de reducir la grasa de la mayonesa es mezclando a partes iguales mayonesa y yogurt descremado.
Si no tienes un rodillo para preparar tus recetas, utiliza una botella de vidrio llena de agua, con ella podrás extender perfectamente la masa.
Para reducir el sabor de la cebolla puedes partirla en rebanadas y dejar los aros reposando en agua durante 40 minutos.
Al igual que el resto de las aves, conviene consumirse el pavo bien cocinado para evitar el riesgo de desarrollo de una toxiinfección alimentaria.
Para ahuyentar insectos del basurero de tu cocina pon bolitas de naftalina, así evitarás los malos olores.
Para que tus sopas y cocidos tengan menos grasa, puedes echarles algunos cubos de hielo, al agitarlo todo, la grasa quedará pegada a los hielos. Retíralos antes de que se derritan.
Si una salsa queda demasiado espesa, agrégale con un poco de leche. Así evitarás que pierda su forma, sabor o textura.
Limpia tu licuadora sin dejar rastro alguno de grasa y olores. Para esto, ponla a funcionar con agua, detergente y un chorrito de vinagre, enjuaga muy bien y quedará lista para tu próximo platillo.
Para pelar más fácil los tomates ponlos tres minutos en agua hirviendo y ¡listo!
Utiliza tablas de cortar de madera muy dura o de plástico (resina) con patas para que no resbalen. Corta siempre sobre la tabla de cocina, nunca a pulso en el aire.
El arroz no se reseca al meterlo al microondas si le agregas un chorrito de agua, o metes al horno medio vasito con agua, así al vaporizar mantendrá los alimentos hidratados.
Para que al rebanar la carne en tiras delgadas ésta no se te deshaga, congélala parcialmente, ya que al endurecerse un poco, la carne se cortará fácilmente.
Cuando desees congelar tus alimentos utilizando bolsas de plástico herméticas, es fundamental extraer la mayor cantidad de aire posible. Esto hará que, al no haber oxígeno, se conserven mucho mejor y por más tiempo.
Para quitar el olor de cebolla de tus manos toma media taza de leche y lávatelas, luego vuelve a lavártelas con jabón regular.
Si después de cocinar te queda mal olor en las manos, tan sólo frótalas bajo el chorro de agua fría, con una cuchara de acero inoxidable, éste hará desaparecer los olores como por arte de magia.
Para que las nueces y pasas no queden en el fondo de las pastas, se deben mezclar previamente con un poco de harina y agregarlas al último momento.