• 3 tazas de harina de maíz MASECA®
• 1 cucharadita de polvo para hornear
• 1 cucharadita de sal
• 2 tazas de agua tibia
• 2 ¼ tazas de pechuga de pollo cocida y deshebrada
• 1 cebollita verde, en rodajas
• ⅔ de taza de salsa buffalo
• 3 cucharadas de aderezo ranch
• ½ cucharadita de ajo en polvo
• ¼ de cucharadita de pimienta negra
•2 tazas de queso rallado estilo mexicano (o cheddar)
•2 tazas de aceite vegetal
1. En un tazón grande, mezcle la harina de maíz MASECA®, el polvo para hornear, la sal y el agua tibia. Con las manos, amase hasta obtener una masa suave y homogénea. Si la masa está seca, agregue de 1 a 2 cucharadas más de agua hasta que esté bien hidratada. Cubra con plástico adherente y deje reposar por lo menos 30 minutos.
2. Divida la masa en 16 porciones y forme bolitas. Manténgalas cubiertas dentro del tazón para evitar que se sequen.
3. Caliente el aceite en un sartén grande a fuego medio.
4. En un tazón aparte, combine el pollo deshebrado, la cebollita verde, la salsa buffalo, el aderezo ranch, el ajo en polvo y la pimienta negra. Mezcle bien con una cuchara hasta que el pollo quede uniformemente cubierto.
5. Con ayuda de una prensa para tortillas, aplane cada bolita de masa entre dos hojas de plástico hasta formar una tortilla de aproximadamente 3 mm (⅛ de pulgada) de grosor. Coloque 2 cucharadas de la mezcla de pollo en un lado de la tortilla y agregue 1 cucharada de queso rallado encima.
6. Con ayuda del plástico, doble la tortilla por la mitad, presionando bien los bordes con los dedos para sellarla y mantener el relleno dentro. Transfiérala cuidadosamente al aceite caliente.
7. Fría de 2 a 3 quesadillas a la vez durante 4 a 5 minutos por cada lado, o hasta que estén doradas. Retírelas y colóquelas sobre un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Repita el proceso con el resto de la masa y el relleno.
8. Sirva acompañadas de cebollita verde en rodajas y, si lo desea, salsa ranch y salsa buffalo para acompañar.

Adding tortillas to daily diet helps with digestion since tortillas are a source of insoluble fiber.

Blue corn is a corn variety cultivated in the Northern Region and Central Region of Mexico, as well as in the Southwest Region and Southeast Region of the United States.

Corn tortillas are a source of energy since carbohydrates are used as fuel for the body.

Corn tortilla is considered as one of the biggest inventions of the Mesoamerican cultures.

Corn tortillas are source of fiber, calcium, folic acid, and energy. Consuming tortillas is part of a complete, varied, and balanced diet.

MASECA® corn masa flour is made with selected corn grains.

All MASECA® corn masa flours are Whole Grain certified (Whole Grain Council), since they are made with selected whole corn grains.

Corn tortilla is a versatile food as it can be used as garnish, it can be the main dish, or it can be an ingredient.

UNESCO declared the Mexican Cuisine as an Intangible Cultural Heritage of Humanity, being the first cuisine in the world to receive such recognition.

El maíz azul es una variedad del maíz que se cultiva en la región del Norte y del Centro de México, así como en la región Suroeste y Sureste de Estados Unidos.

Incluir el consumo de tortillas de maíz en la dieta diaria ayuda con la digestión, ya que es fuente de fibra insoluble.

La tortilla de maíz da energía, pues los carbohidratos sirven de combustible para el organismo.

La tortilla de maíz es considerada como una de las creaciones más grandes de las culturas mesoamericanas.

Las tortillas de maíz contienen fibra, calcio, ácido fólico y es fuente de energía. Su consumo es parte de una dieta completa, equilibrada y variada.

Las harinas MASECA® cuentan con la certificación de Granos Enteros (Whole Grain Council), ya que están elaborados con granos de maíz enteros seleccionados.

Las harinas MASECA® cuentan con la certificación de Granos Enteros (Whole Grain Council), ya que están elaborados con granos de maíz enteros seleccionados.

La tortilla de maíz es un alimento versátil, ya que puede ser guarnición, platillo principal o ingrediente.

La Cocina Mexicana fue declarada por la UNESCO como Patrimonio Intangible de la Humanidad, siendo la primera cocina del mundo en tener este reconocimiento.
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